Gran pérdida para el Pueblo Mapuche

10-5-2011

El futuro de los pueblos indígenas radica en encontrar ese balance entre el respeto y mantenimiento de las tradiciones ancestrales y la adaptación y apertura a los nuevos tiempos modernos. Quedarse anclado en el pasado implicar convertirse en un anacronismo y olvidarse del pasado supone perder la identidad y las raíces. Es esa difícil combinación entre pasado, presente y futuro lo que puede hacer que los pueblos indígenas tengan la oportunidad de seguir vivos y ocupar un lugar en la sociedad actual. Este raro balance es el que había conseguido Irene Hueche, de la Comunidad Juan Antonio Hueche, en Palihue, Padre las Casas, cerca de la capital de la Araucanía, en Chile. 

Así la describían en www.mapuche.info en 2001:
Hace más de 30 años, Irene Hueche, destacada líder mapuche del sector Palihue de Padre Las Casas, organizó a su comunidad en el desarrollo de huertos familiares y tejidos como un modo de resolver sus problemas de subsistencia. Años más tarde promovió la organización Ñimin Rayén en la que hoy participan más de cien mujeres, siempre pensando en el mejoramiento de la calidad de vida de su gente y en el rescate de sus valores culturales. Es pionera en la experiencia de etnoturismo en la región. En más de alguna oportunidad Irene Hueche ha dicho que "las mujeres mapuches tenemos un papel importante que jugar en la recuperación de nuestras costumbres y tradiciones, en la trasmisión de nuestra cosmovisión, pero no sólo por nuestro pueblo sino también en beneficio de toda la sociedad porque los no mapuches también necesitan reencontrarse con la madre tierra, con la naturaleza".
Yo la conocí en el año 2007, cuando participé en un congreso en Buenos Aires y estuve el resto del mes viajando por Argentina y Chile entrevistándome con mucha gente relacionada con el mundo indígena. Recuerdo que la conocí casi por casualidad, cuando hablaba con mi ahora amiga Eliana, entonces Directora de Educación y Cultura de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, sobre lo importante que consideraba iniciativas comerciales como el etnoturismo para la recuperación de las culturas amenazadas. Ella me dijo que eso lo hacía Irene Hueche y amablemente llamó por teléfono a la hija de Irene, Elisa, quien se encontraba en la ciudad, a ver si podía venir a buscarme a la oficina de la CONADI para llevarme a conocer a Irene. Elisa vino y, tras tomar un bus, nos bajamos 20 kilómetros después y caminamos otros dos hasta llegar a su casa.

En el mundo indígena hay descendientes de indígenas que redescubren su indigenismo en algún momento y buscan convertirse en los indígenas más auténticos y representativos de todos. Sus discursos evidencian inmediatamente la falta de lo fundamental. Luego están indígenas como Irene Hueche, donde solo hace falta escucharles unos momentos para descubrir la auténtica sabiduría ancestral de los pueblos que vivían en armonía con la tierra. Son personas humildes, que no buscan protagonismo ni conflicto, personas generosas y honestas, que cuentan las cosas como son, sin discursos grandilocuentes ni rencor hacia nadie. Una de las pocas hablantes nativas de mapuzugún que conocí, que hacía hilo de la lana de oveja con el huso, que teñía los tejidos con productos naturales, que te hablaba con naturalidad y sin ánimo de impresionar sobre el mundo mapuche y su forma de ver la vida, de sus proyectos empresariales y pioneros de etnoturismo. Ese día me invitó a comer y pasé toda la tarde charlando con ella al lado de su ruka bajo el sol, en el bonito paisaje donde está su comunidad. Volví a Temuco entusiasmado con haberla conocido y con todo lo que había aprendido del mundo indígena a través de sus palabras, de su forma de decirlas, de su actitud y de todo lo que no se dice pero se puede percibir.

Este vídeo, grabado por la gente de Araucanía Sin Fronteras en marzo del año pasado, muestra a Irene explicando su proyecto empresarial.


Cuando volví este verano a Chile, tres años después, fui a visitarla a su casa. Me dijeron que estaba en el hospital y, al día siguiente, fui allí en la mañana. Me costó reconocerla tumbada en la cama. Había perdido peso y ganado más años de los que tres que habían pasado. Tardó un momento en reconocerme y rápidamente sonrió al recordar mi visita tres años atrás. No era necesario ser médico para ver que algo tenía algo serio, pero sí era necesario ser médico para poder ayudarla. Desgraciadamente, los médicos, tras tenerla un tiempo en observación, no encontraron la causa de sus problemas y la mandaron a casa. 

Ayer a las 14:00 horas, Irene Hueche fallecía. Se fue una mujer que luchó por su proyecto hasta el final, sin perder nunca la ilusión, demostrando su  sangre mapuche guerrera e inconquistable. Una mujer que, con su voz calmada, sus ideas visionarias y su gran iniciativa, supo conciliar pasado y futuro, el mundo mapuche y el mundo winka. Una gran pérdida para su familia, para el Pueblo Mapuche y para todos los que tuvimos ocasión de conocerla.

Nueva etapa en Argentina

8-5-2011

Ha sido un comienzo de año, o mejor dicho, una primera mitad de año, tremendamente productiva, lo que no me ha dejado mucho tiempo para mis reflexiones en el blog. Dos capítulos de libro, un artículo y una presentación en el 1er Congreso Internacional de Lenguas Amenazadas de la Universidad de Cambridge, junto a otras tareas más informáticas y de organización, como la gestión informática del XII Congreso Internacional de Teoría de la Educación (www.cite2011.com), que aún está abierto a recibir resúmenes (se puede participar online desde tu país y estará de ponente nada menos que Stephen Downes, entre otros), me han tenido bastante ocupado. Sin embargo, aunque no es que esté ocioso en estos momentos (siempre hay algo que hacer, en este caso terminar un sitio web para la Universidad de Barcelona y la evaluación de un capítulo), creo que hay que hacer un hueco para retomar el contacto. 

A mediados de este mes (en menos de diez días), viajaré a Argentina contratado como consultor del Ministerio de Educación para implantar las tecnologías digitales en la Educación Intercultural Bilingüe (la educación con pueblos indígenas). Mis tareas más urgentes e inmediatas serán diseñar contenidos educativos digitales sobre educación indígena y formar e informar sobre el potencial de las tecnologías digitales, tanto en lo pedagógico, como desde el punto de vista de la promoción y la visibilidad del mundo indígena, que en Argentina es, según el último censo, un 1,6% del total de la población, y además, completamente invisibilizados en los medios de comunicación. Al mismo tiempo, seguiré desarrollando el Proyecto Reivindígena con los pueblos indígenas del Chaco, en el norte de Argentina y colaborando ocasionalmente con el mundo académico.

Serán seis meses intensos, de muchísimo trabajo y seguro que muy gratificantes, porque está todo por hacer y el potencial del proyecto es enorme. Comenzamos nueva etapa, pues...

La burbuja artificial de la escuela frente al mundo real

10-1-2011

Hace unos días, escribía comentando la importancia de que la escuela tuviera una relación más directa con la sociedad y el entorno para preparar a los ciudadanos de forma realista, útil y que resulte motivadora para los estudiantes. Hace unos días me encontré con un artículo donde es evidente justo la idea contraria: las escuelas deben "proteger" de todo contacto con el exterior a los estudiantes para evitar todo posible riesgo. Muy práctico y útil [sic]

El contexto es un artículo en ReadWriteWeb donde Audrey Watters comenta que Google Apps ahora ofrece a los administradores la posibilidad de bloquear el email de los estudiantes para que solo puedan enviar emails a gente de su propia escuela o incluso de su propia clase (??!!)
One of the concerns that I heard most often expressed centered around students' access to and usage of email - concerns about safety, privacy, and acceptable use. Will students mis-use email? Do parents approve of giving students accounts? At what age should a child get an email account?
Puesto que el email es un medio de comunicación, vamos a hacer la pregunta con otro medio pero el mismo fin: "¿Usarán los estudiantes mal el teléfono móvil? ¿Aprueba los padres que se les dé un móvil a los estudiantes? ¿A qué edad debería un niño tener un móvil?" Obviamente, cuando hablamos de un móvil, la respuesta es que lo tienen desde edades ridículamente tempranas y nadie parece tener ningún problema. 

Pero si vamos más allá, puesto que hablamos de medios de comunicación y riesgos en su uso, pensemos en la palabra. ¿Usarán los estudiantes mal sus palabras si hablan con la gente por sí mismos? ¿Aprueban los padres el hecho de que los niños tengan oportunidad de hablar con la gente solos? ¿A qué edad debería un niño comunicarse con las personas sin supervisión de un adulto? 

Intentar limitar la comunicación a través de un medio de comunicación concreto es algo ridículo, porque los riesgos de privacidad y seguridad no son inherentes al email. Un niño puede ser engañado por teléfono, por carta, en persona o por cualquier otro medio de comunicación. La clave no es evitar que se comunique, sino que aprenda los riesgos de la comunicación, las medidas de seguridad que tiene que tomar y así se prepare para la vida real, que es de lo que se trata. 

El artículo cita la opinión al respecto de Laurie Tranmer, la responsable de la gestión del email en las escuelas públicas del condado de Prince George:
"We are confident that this will help protect our children from inappropriate communications and [we are] excited about new class activities and collaboration that email will bring. Not all kids are comfortable speaking up in class and this gives many of them another avenue to approach their teachers"
Este es el tipo de actitud que criticaba en mi artículo anterior. "Esperamos que esto ayude a proteger a nuestros niños de comunicaciones inapropiadas"?? La función de la escuela no es proteger a los niños del mal que hay "ahí fuera". La escuela debe preparar a los niños para no ser víctimas de ese mal, que es muy distinto, aunque también cumple la protección, presente y futura. El hecho de encerrarlos en la "seguridad" de la escuela no les ayudará en nada cuando estén fuera de ella y tengan que enfrentarse a todo por sí mismos. Así que una herramienta tan potente como el email va a servir solo para comunicarse con sus profesores, no sea que lo usen para enviar un email a un amigo, o para pedir información a alguna parte, o para mandar un email a su primo... ¡¡Que el Cielo nos proteja de tales usos!! 

Podemos suprimir las escuelas de las ciudades, donde hay tantos peligros (coches que te pueden atropellar, gente que te puede atracar, macetas en los balcones de los edificios que te pueden caer en la cabeza, palomas que te pueden ensuciar y cuántos riesgos más...) y crear escuelas rurales alejadas de núcleos de población, sin cobertura de móviles (no sea que reciban llamadas "inapropiadas"), sin conexión a Internet (no sea que reciban información "inapropiada"), con uniforme estricto (no sea que la envidia enturbie sus pulcras mentes). Eliminamos del currículum cualquier referencia al sexo (no sea que les convierta en unos pervertidos), a otras religiones (no sea que les corrompan el alma) o a otras culturas (no sea que pierdan las sanas tradiciones de siempre)... Una escuela protegida de cualquier ataque, como en esta ilustración de Balt-arts.

Y la pregunta es ¿qué hará el niño cuando salga de ese "santuario" de "protección, virtud y pureza"? ¿Cómo reaccionará a todos los nuevos estímulos que fueron eliminados sistemáticamente? ¿Quién le aconsejará cómo afrontarlos? Eso sí creo que es el auténtico fracaso escolar, el no formar ciudadanos preparados para enfrentarse a los dragones de la sociedad del s. XXI.